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Vicente Cuairán: Seis aspectos que diferencian a los jugadores que son mentalmente fuertes de los que no lo son

Vicente Cuairán es director ejecutivo de Tennis Mind Institute, una de las empresas que están trabajando con más fuerza el aspecto mental en el mundo del tenis. En este artículo de opinión, reflexiona sobre las seis cualidades que diferencian a un tenista mentalmente fuerte del jugador que no lo es.

 

 

Uno de los hándicaps que tenemos los profesionales que nos dedicamos al entrenamiento de la mentalidad de un jugador/a es que “la mente” no es algo directamente observable. La manera más eficaz para saber si estamos progresando en nuestros procesos cognitivos se hace interpretando la calidad en las decisiones y respuestas (emocionales o tácticas por ejemplo) que dan nuestros jugadores y jugadoras. Pero… ¿Cuáles son esos criterios que diferencias las decisiones y respuestas de alto rendimiento en relación a las respuestas y decisiones de bajo rendimiento? ¿Qué aspectos son los que diferencian a los jugadores/as mentalmente fuertes de los que no lo son?

1. Los jugadores/as mentalmente fuertes saben cribar y escoger la información relevante de las situaciones que viven.

Por cada situación que vivimos (dentro y fuera del tenis) recibimos miles de inputs de la información que hay en el ambiente. Los jugadores/as mentalmente fuertes saben escoger y cribar la información que resulta realmente relevante y necesaria a la hora de tomar una decisión y saben obviar y pasar por alto aquellos inputs que no son relevantes y que únicamente producen “ruido” a la hora de tomar y dar sus respuestas de alto rendimiento. Son realmente buenos a la hora de gestionar su atención y concentración. De los fallos que comenten solo ven la parte que les permiten continuar mejorando lo que les permiten mantener una buena actitud en los peores momentos del partido. Son ese tipo de jugadores/as que pase lo que pase siempre se están animando y siguen confiando en ellos mismos.

2. Los jugadores/as mentalmente fuertes tienen un sistema de creencias que les permiten relacionarse de manera óptima con las situaciones que viven.

Lo que realmente importa de una situación no es la situación en sí, si no como la interpreto y la manera de escojo para relacionarme con ella. Lo relevante de fallar una bola no es el fallo en si (que ya he cometido y del que no puedo hacer nada) si no lo que hago con ese fallo. En el punto 1 hablábamos de la importancia que tiene escoger una información en el ambiente de buena calidad y esto viene determinado (en gran parte) por mis creencias previas. Si mi creencia es “si fallo una bola es que soy un filete” lo normal es que cuando esto pase (y pasará porque es inevitable) busque la información en el ambiente que justifique mi creencia y me concentre únicamente en buscar la relación entre el fallo y mi creencia para esa situación (es decir, lo malo que soy por haber fallado) lo que provoca irremediablemente pensamientos negativos que desencadenan en emociones negativas. Si por el contrario mi creencia de base es “los fallos no me definen pero me permiten aprender de mis errores para mejorarlos” lo normal es que cuando falle me enfoque en detectar que mejora técnico­táctica he de aplicar en los próximos golpes y no perderé demasiado tiempo en pensar mal de mí lo que redundará muy positivamente en la calidad de mis emociones.

3. Los jugadores/as mentalmente fuertes tienen una serie de valores que forman parte de su“repertorio de golpes”.

Los valores son como las paradas de una línea de metro. Para llegar de un punto a otro es necesario construir paradas intermedias que me permitan llegar a mi destino. Los jugadores/as mentalmente son los que trabajan para construir en su “red de metro” siete valores fundamentales: Trabajo de calidad, entrega, disciplina, humildad, compromiso, optimismo, capacidad para aceptar y calidad en el trabajo. Una cosa muy importante es saber que los valores no se exigen, los valores se construyen y que lo bueno de los viajes en metro es que cada un escoge la parada en la que se sube y el destino al que quiere ir. Estas 7 estaciones son fundamentales (para mi imprescindibles) pero cada uno puede escoger (si así lo desea) el número y el nombre de las paradas que quiere construir para su viaje.

Son jugadores/as que trabajan para conseguir más que para evitar. Que saben que no siempre saldrá todo bien pero que no pasa nada, que pase lo que pase hay que seguir luchando y trabajando para conseguirlo. Que buena parte de su éxito depende de ello y que cuando más entrenen con calidad más amplio harán ese círculo de influencia.

4. Los jugadores/as mentalmente fuertes cuidan y entrenan cinco áreas fundamentales en su entrenamiento mental.

Si para ser un jugador/a tácticamente eficaz hemos de aprender a dirigir la bola, jugar con alturas y profundidades o con los efectos (por ejemplo) para ser un jugador/a mentalmente fuerte también necesitamos aprender a desarrollar cinco áreas imprescindibles que nos ayudan a desarrollar y aumentar nuestro desempeño en la pista: 1. Atención y concentración, 2. Gestión del pensamientos, diálogo interno y emociones, 3. Confianza, 4. Autoestima, 5. Motivación. Son jugadores/as que aceptan el reto de salir de su zona de confort ya que son conscientes de que para conseguir alcanzar la excelencia en estas áreas hay que salir de la zona de comodidad.

Tienen claro que su área de mejora está en buena parte fuera de su zona de confort. Son jugadores/as que siempre creen que pueden seguir aprendiendo de los demás, que no consideran que ya lo saben todo y que no se escaquean con el trabajo duro. Son ese tipo de jugador/a que siempre quieren seguir aprendiendo.

5. Los jugadores mentalmente fuertes están siempre en un estado motivacional ganador/ganador.

Durante un partido se pueden dar tres estados motivacionales fundamentales. 1. Ganador/Ganador, 2. Ganador/Perdedor, 3. Perdedor/ganador. No todos los partidos son iguales, la superficie, el viento, el rival, el H2H, como nos sentimos… etc. Todo esto hace que tanto antes como durante el partido nuestro estado motivacional fluctúe entre estos tres estados y nuestra posición respecto al rival sea diferente.

Cuando estamos en el estado motivacional Ganador/Perdedor, lo que suele ocurrir (y ocurrirá casi siempre) es que cuando nuestro rival (al que tenemos que ganar sí o sí porque “somos mejores” o esa es nuestra creencia al menos) nos ponga en aprietos durante el partido, dado que nuestra creencia de base no es la correcta podremos el foco en definirnos en torno a lo que nos está pasando y al rival que tenemos en frente y el diálogo interno que mantendremos será del tipo (¿cómo puedo perder contra un tío/a tan malo? Si pierdo con él que es muy malo ¡significa que yo soy malísimo!…)

Cuando nos ponemos en el estado motivacional Perdedor/Ganador, lo que suele ocurrir (y ocurrirá todavía con más frecuencia) es que cuando nuestro rival (con el que tenemos que perder sí o sí porque “somos peores” o esa es la creencia que manejamos) nos ponga en aprietos nos resultará muy difícil intentar sacarlo adelante “ya que es lo que se suponía que tenía que pasar” y manejaremos un diálogo interno del tipo “bueno al menos he resistido dos juegos” “no pasa nada, hoy tocaba perder”…)

El estado motivacional de los jugadores/as mentalmente fuerte es el de Ganador/Ganador en el que sea quién sea tu rival lo respetas pero en el que también te respetas a ti mismo. Tu rival es bueno pero tú también. La valoración es mutua y el foco de atención está orientado al rendimiento y da igual el marcador del partido o las circunstancias, pase lo que pase, lo importante es valorarse mutuamente, mantenerse enfocado en el momento presente y centrarse en la tarea.

6. Los jugadores/as mentalmente fuertes saben que ganar no es un fin en sí mismo.

Los jugadores/as mentalmente fuertes tienen claro que ganar no es un fin en sí mismo. Saben que ganar es una consecuencia de un trabajo bien hecho, del resultado de una serie de decisiones y respuestas de buena calidad. Los jugadores/as mentalmente fuertes saben que ganar no solo depende de ellos, saben que hay un rival al otro lado de la pista al que respetan y por lo tanto no pierden el tiempo en pensar en ganar si no en lo que tienen que hacer para aumentar las probabilidades de sacar adelante el partido. Porque ganar es básicamente eso, hacer cosas (fuera y dentro de la pista y fuera y dentro de los entrenos y partidos) que aumenten las probabilidades de ganar el partido que están jugando, son aquellos que saben que la lotería no se gana por suerte y comprando un solo boleto (aunque a veces ocurra) saben que los que ganan la lotería son los que trabajan su atención y concentración, sus creencias, sus valores, sus pensamientos y sus emociones para conseguir comprar el mayor número de papeletas posibles de cara al partido.

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