
Freddy Santos es director de Nuevo Cuenca Tenis, fundador del Campus de Verano Elianers y escritor. Para leer más artículos suyos, pinchar en este enlace
Hoy es Lunes de Pascua y acaba de terminar una intensa semana de tenis juvenil en España, centrada en tres grandes focos en la costa mediterránea: Alicante, Valencia y Barcelona. Aproximadamente 1.500 jugadores han competido durante estos días de pasión y procesiones, tanto en las calles como en algunas autovías.
Puede ser un buen momento para hacer una reflexión:
¿Qué es el tenis juvenil: un ecosistema o un filtro?
Muchos jugadores, entrenadores, escuelas y padres lo ven como un entorno propicio: una forma de formarse a través de los viajes, las experiencias y el aprendizaje vital que el tenis ofrece. Ciertamente, es un ambiente valioso que debemos proteger y mejorar entre todos, para que no se convierta únicamente en una vía de negocio para clubes y patrocinadores (objetivo totalmente lícito si se ofrece un servicio adecuado y se trata al cliente con la profesionalidad debida, ya sea nacional o extranjero).
Otros, sin embargo, lo ven como un filtro: una criba que detecta los talentos que, con el tiempo, podrán dar el salto al profesionalismo. ¿Es una cosa o la otra?
Obviamente, es ambas a la vez. Es un gran entorno si se cuida, y también un paso obligado de transición hacia el tenis profesional.
Un error de base es considerar la infancia como un estado embrionario donde circulan adultos a medio hacer. Es obvio que todo adulto fue un niño y que en esa fase de su vida aprendió los principios en los que sustenta su comportamiento, pero son vidas diferentes, con reglas e interacciones distintas. Dejemos a los niños ser niños y no los tratemos ni juzguemos como prototipos en construcción.
Valorar el tenis juvenil con parámetros del tenis profesional
A nivel estrictamente deportivo, el principal error es evaluar el tenis juvenil con los mismos parámetros que determinan el éxito en el tenis profesional. Esto genera muchas frustraciones, falsas expectativas o falta de ellas.
El tenis juvenil suele premiar el desarrollo temprano —físico, emocional y táctico— del jugador. Es decir, parten con ventaja aquellos chicos que maduran antes o que entrenan más. Sin embargo, esta ventaja desaparece cuando todos alcanzan una madurez física, mental y emocional similar y cuando, obviamente, entrenan igual.
En el tenis juvenil destacan los jugadores que fallan poco y viven del error del rival. Esta ventaja también se diluye al subir de nivel, donde todos juegan bien y nadie regala puntos.
La inteligencia táctica, en cambio, sí es un gran indicador de qué jugadores seguirán avanzando en su carrera.
En etapas formativas, la potencia temprana o la consistencia extrema pueden ser factores de éxito. Pero el tenis profesional exige adaptabilidad constante, mejora continua y una gran resiliencia ante las dificultades.
La capacidad y el compromiso con la mejora constante deberían ser el valor más fomentado en nuestros niños. Les exigirá compromiso, disciplina, renuncias y amor por el proceso. Si creéis que un niño es un adulto en obras…, cultivad en él la autoestima, las ganas de aprender, la gestión de sus emociones y el no tener miedo al error. Son las herramientas que necesitarán de adultos y que les harán ser felices de niños.
Los resultados en las categorías inferiores no son anticipos de lo que ocurrirá después.
En juniors gana:
• El más desarrollado físicamente
• El más dominante en ese momento
• El que comete menos errores
En profesional gana:
• El más completo
• El más consistente bajo presión
• El que mejor evoluciona
Perfil de junior con alta probabilidad de éxito profesional
- Inteligencia táctica (el rasgo nº1)
• Sabe por qué juega cada bola
• Construye puntos (no improvisa)
• Detecta debilidades del rival - Movimiento eficiente (no solo rápido)
• Siempre bien colocado
• Recupera posición rápido
• Equilibrio al golpear - Bola “pesada” y repetible:
• No solo pega fuerte
• Genera:
o profundidad
o spin
o control
Puede sostener intercambios de nivel alto. - Mentalidad competitiva estable
• No se derrumba tras errores
• Compite igual en:
o 0-0
o break point - Mejora constante (el indicador oculto)
• Cada año añade algo:
o saque
o físico
o táctica
Más importante que el ranking junior. - Juego equilibrado
Perfil:
• Ni ultradefensivo
• Ni pegador sin control
Tiene:
• defensa + ataque
• transición entre fases - Adaptabilidad
Qué ves:
• Cambia plan según rival
• Funciona en distintas superficies
Esto separa el Top 100 del resto.
El tenis juvenil no define quién llegará, pero sí revela quién está preparado para evolucionar cuando desaparecen las ventajas iniciales. Porque cuando todo se iguala, solo permanecen los que saben adaptarse, mejorar y competir de verdad.
Y en ese proceso, no olvidemos lo más importante: dejar que los jugadores disfruten su infancia. Porque antes que profesionales en construcción, son niños viviendo una etapa única que también forma parte de su desarrollo y de su felicidad.
