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Planificación de la condición física en un ciclo de competición en tenis por José Miguel de la Cruz Rojas

José Miguel de la Cruz Rojas es Doctor en Ciencias del Deporte y CEO de JCRSports (Colegiado: 9955 COLEF CLM)

¿Organizas tus competiciones según llegan o si te va bien jugarlas? ¿Has preparado adecuadamente tu nivel de condición física específico para dar lo mejor de ti en cada competición? ¿Juegas todo el año de seguido o planificas por bloques de competición? En este nuevo artículo trataré de explicarte cómo se deben enforcar estos periodos de competición y cómo podrías sacar el mayor rendimiento desde el plano físico.
Tras haber tratado en el artículo anterior la forma en la que podemos enfocar una pretemporada para un jugador de competición, llega el momento de la verdad. La competición se aproxima y hemos cargado las pilas en la fase de pretemporada. Todo el staff técnico ha trabajado al unísono para organizar las competiciones más importantes. Y para ello debemos saber que los picos de rendimiento máximo durante alrededor de 2-3 semanas, lo que equivaldría a unos 2-3 torneos de semana completos. Tras estos ciclos deberíamos reducir la carga de competición y centrarnos en volver a prepararnos para el siguiente ciclo. Últimamente, el tenis se basa un poco en la planificación de los deportes de equipo en los cuales compiten durante bastantes meses de manera continuada buscando rendimientos elevados durante estas fases prolongadas pero sin picos muy marcados en el calendario. Para ello, la planificación de una buena pretemporada, con micro pretemporadas intercaladas, será de vital importancia.

Según Sanchís (2002), el tenis es un deporte que requiere desarrollar elevados niveles de fuerza repetidas veces en cortos periodos de tiempo. La potencia, como capacidad derivada de la fuerza, es la capacidad de producir la mayor cantidad de fuerza en el menor tiempo posible. Ante la necesidad de activar el músculo de forma máxima en el menor tiempo posible los tenistas deberían tratar de mejorar y mantener la fuerza dinámica máxima en determinadas fases de la temporada.

Ya comenté, en un anterior artículo, la importancia del efecto priming previo a la competición. Es decir, la realización de ejercicios de alta intensidad con bajo volumen para obtener buenos niveles de explosividad durante las 24-48 primeras horas de un torneo. En esta línea, debe ir todo el trabajo previo a la competición. La incidencia a nivel condicional irá centrada en el trabajo de potencia, alta explosividad en el trabajo pliométrico, resistencia específica y velocidad de desplazamiento y toma de decisiones en pista. Todo ello con el objetivo de llegar en las mejores condiciones posibles a la competición. Terraza-Rebollo et al. (2017) concluyeron en su artículo que aquellos jugadores jóvenes que realizaron un entrenamiento con sobrecargas mejoraron la velocidad de sus servicios sobre aquellos que hicieron un entrenamiento con balones y elásticos, que mejoraron la fuerza, pero no tuvieron transferencias positivas a los golpeos. Si este trabajo se realiza a una alta velocidad, las transferencias de fuerza al tenis de competición serán aún mayores al trabajar en las velocidades de ejecución específicas de la competición.

El descanso y la reducción paulatina del volumen varios días antes del inicio de la primera semana de competición serán de vital importancia ya que nos permitirán acumular esfuerzos de alta intensidad sin acumular una fatiga excesiva que no nos interesa para nada en estos momentos previos. Este tema será tratado en el próximo artículo bajo el concepto de “tapering”.

Hemos realizado todo el trabajo previo y llega la competición. Habrá días que tengamos incidir en los procesos de recuperación por la alta carga soportada durante el partido o porque doblemos partido. En esos días, García (2022) recomienda ejercicios de movilidad previos al partido, activación corporal, activación específica a través del uso de gomas, balones medicinales, escaleras de coordinación…, ejercicios propioceptivos y pliometría, sumados a otros ejercicios reactivos y perceptivos con pelotas de tenis o pelotas reactivas. De esta manera, la competición se afrontará en plenas garantías.

También nos podemos encontrar con días en los que no tengamos competición. Para esos días, desde mi punto de vista y a tenor del acceso al gimnasio de cada club, podremos introducir ligeras sesiones de potencia con muy bajo volumen (1-2 series) y muy pocas repeticiones para mantener el nivel de activación muy elevado. Los tiempos de recuperación de estas sesiones son muy cortos y no afectarán a la fatiga acumulada en competición.

También podemos incidir en el trabajo preventivo como manera efectiva para reducir la
incidencia de lesiones. Vuelvo a destacar que, durante la temporada de competición, tendremos que buscar espacios con menor volumen de competición o competiciones secundarias. En estos pequeños ciclos de 2 ó 3 semanas con menor carga de partidos podremos incluir mini pretemporadas para seguir mejorando aquellas capacidades que no se hayan trabajado tanto o que necesiten algún retoque específico. La salud del jugador lo agradecerá.

Como conclusión a este artículo, indicar que la dosificación de cargas previa a la competición será clave para mejorar el rendimiento posterior del tenista en competición. Un buen trabajo previo a través de la pretemporada y las semanas previas al inicio de los primeros partidos será importantísimo. Y como siempre digo, el jugador tiene que estar supervisado por un Educador Físico Deportivo que planifique adecuadamente las cargas de entrenamiento y competición para alargar al máximo su vida deportiva.

Bibliografía:

  1. García, C. J. V. (2022). Periodización de la fuerza y el acondicionamiento físico durante el periodo competitivo: 6 semanas de gira en jugadores de tenis juniors de élite. ITF Coaching & Sport Science Review, 30(86), 10-13.
  2. Sanchís, J. (2002). Efectos de la competición sobre la fuerza dinámica máxima en el jugador de tenis de élite: estudio de un caso. Apunts: Educación física y deportes, (67), 28- 44.
  3. Terraza-Rebollo, M., Baiget, E., Corbi, F., & Anzano, A. P. (2017). Efectos del entrenamiento de fuerza en la velocidad de golpeo en tenistas jóvenes. Revista Internacional de Medicina y Ciencias de la Actividad Física y del Deporte/International Journal of Medicine and Science of Physical Activity and Sport, 17(66), 349-366.
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