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Mi pésame si no lo entiendes por Peter Cano

Peter Cano reflexiona sobre la figura de María de VIllota partiendo como base la disputa del III Open de España IBP que se disputa en RST La Magdalena

Peter Cano es presidente de la Federación Cántabra de Tenis

Estoy trabajando con documentación federativa y al abrir el correo y ver la invitación al III Open de España IBP María de Villota, siento un escalofrío paralizante y mi cerebro genera una pregunta: ¿a qué se debe esa sensación? Me acomodo en el sillón de mi pequeña, pero para mí selecta biblioteca/museo/despacho. En la que la bibliosmia (olor de los libros) conjugado con la visión de la madera de estanterías y paredes (a imagen de la del Monasterio de Strahov en Praga) proveen a mis libros y reproducciones pictóricas y escultóricas de un marco de paz y sosiego notable. Y a mí, de una cálida trinchera donde guarecerme del mundanal mundo y, que no solo me provoca un incontenible impulso a leer, sino que me ayuda a comprender y sentir lo leído.

Me surge la necesidad de conversar con mi hijo Sydney. Él es mi analgésico, pero son las 00:45h y no procede llamarlo así que apesadumbrado y pensativo busco con la mirada un libro en el que resguardarme y al hacerlo mis ojos se clavan en la reproducción del maravilloso “El Nacimiento de Venus” de Botticelli. En el que queda inmortalizado el rostro de Simonetta Vespucci que tras su temprana muerte (23 años) sirvió de inspiración eterna al artista florentino. Y esa inspiración es la respuesta. Los paralelismos son obvios. Veamos:

España es una potencia (que no ejerce) del tenis. Disponemos de grandes Jugadores y Técnicos, así como de brillantes torneos disputados en clubes excepcionales, de bellas y soberbias instalaciones, donde inmejorables directores de torneo y/o jueces árbitros realizan una sobresaliente gestión de los medios de que disponen y de las circunstancias a las que sobreviven.

Sin embargo, para mí, y este “para mí” es el punto de inflexión, el Open de España IBP María de Villota es especial.

No solo reúne todas las virtudes citadas previamente, sino que añade la esencia de María, que se convierte en inspiración transformadora de aquellas personas, circunstancias y cosas que se abren a sentirla y vivirla durante sus vidas. Haciendo suyo el concepto platónico de qué: “la belleza es la verdad y la verdad es la belleza” (El Banquete). Y donde la verdadera Belleza de la Naturaleza Humana exalta el humanismo antropocéntrico junto a un existencialismo que nos da la oportunidad de crear y desarrollar nuestro propósito en la vida.

Emilio, su padre, quien tras el fallecimiento de María descubre a través de su libro una consciencia e inspiración hasta ese momento desconocidos y asume la certidumbre de que la vida solo tiene sentido cuando tienes el valor de enfrentarte a ella. Emilio ha encontrado esa Belleza que despierta al Alma (Dante) y que ha creado en Él una fuerza interior indestructible, la cual, y a pesar de sobrevivir a su hija, el hecho más antinatura y cataclismico que existe para el corazón de un padre, no solo no pierde su Humanidad, sino que le impulsa y le guía a través de las tormentas del corazón y del Alma, a continuar pilotando el Porsche 956 de sus sentimientos con la Inspiración, la Esencia, la Luz y la Belleza transformadora de María como copiloto y sin precisar del muy apreciado Emerson Fittipaldi.

Javier, su primo y responsable de la Fundación Ana Carolina Diez Mahou. Quienes realizan la cotidiana, encomiable y nunca suficientemente reconocida labor destinada al plausible y necesario cometido de dar tratamiento a niños con enfermedades neuromusculares degenerativas y, que a lo largo del último año ha proporcionado 5.552 tratamientos. Y donde se puede sentir cómo María está en todos ellos y todos ellos están en Ella.

El Sr. Ruano, gran Técnico e insuperable director del Torneo, quien a través de dos de las líneas maestras de actuación de María: “Las cosas si se hacen hay que hacerlas bien” y “La meta siempre es el punto de partida”. Insufla de armoniosa vida a todos los actores del evento, marcándoles los tiempos y los espacios adecuados para que nada ni nadie rompa la armonía de la obra creada.

Las tenistas que nos deleitan con sus plásticas y esforzadas actuaciones, sabiéndose protagonistas de secuencias estéticas irrepetibles en las que dejan constancia de su calidad y mientras corren tras sus sueños, sabiendo que cada día tendrán el desafío de volver a empezar, mientras viven y disfrutan de la belleza de la vida.

Cada día, cuando el telón de la noche cae, el conocimiento y el amor por su trabajo del Sr. Carlos Sala y su equipo de pisteros consiguen, y siempre al margen de cualquier circunstancia, por anómala que sea, la perfección estética y práctica del escenario donde se representarán los siguientes actos de la obra.

Sr. Francisco Blanco, CEO, fundador y presidente de IBP Tenis y el Sr. “Quino” Muñoz, reconocido Tenista y coach profesional, excepcional gestante y responsable de competición del Circuito, como demuestran los resultados de un proyecto que saliendo de la iniciativa privada del primero y de las ideas y los incuestionables conocimientos del segundo, ambos junto a un equipo altamente cualificado, han sido capaces de sobrevivir a todo tipo de coyunturas, incluyendocompetencias y soledades poco entendibles. O las tentadoras ofertas de renunciación.

Cada mañana La RST de La Magdalena, Club organizador, amanece inundado por los rayos del Sol provenientes del Cabo de Ajo. Cuya luz acaricia con timidez la virginal desnudez de las pistas hasta vestirlas de una tonalidad áurea que, buscando la hora, el lugar y la angulación correcta de contemplación y a semejanza de la Venus de Botticelli. El Club, parece emerger sobre una concha de tierra batida de entre las indómitas aguas del Cantábrico y las finas, blancas y aterciopeladas arenas que lo rodean, creando el Teatro de los Sueños, perfecto para los amantes del Tenis.

Como es obvio, la ausencia física de María no es deseada y ante ella solo nos quedan dos opciones: la de llorarla y que las lágrimas no nos dejen ver ni sentir su estrella, esa que lleva en su casco y en su pulsera solidaria. O, por el contrario, sabiendo que la Belleza puede transformar a una bestia en un hombre y a un hombre en una bestia, abrirnos a sentir un corazón al abordaje, el suyo que rebosante de amor, nos invita a compartir.

Con la tranquilidad de haber resulto el sentimiento sentido, me apetece leer, por lo que encamino mis pasos hacía la estantería de la pared sur, donde a la derecha de “La noche estrellada” de Van Gogh, descansan orgullosos Shakespeare, Cervantes y Kipling, destacando el maravilloso Recompensas y Hadas. (1ª Edición, Macmillan, 1910). A la izquierda: los Dostoyevski, Chéjov, Tolstói, Solzhenitsyn. Y debajo: Homero, Platón, Aristóteles, Esquilo, Suetonio, Aristófanes, Sófocles, Virgilio, Cicerón, Juvenal, Tácito, Marco Aurelio. Séneca, Heródoto, Esopo, Eurípides, Tucídides, Cicerón, Ovidio, Marcial, J. Cesar, Salustio, Horacio, Tito Livio.

La república de Platón y Memorias del subsuelo de Dostoyevski “me llaman”. Cojo ambos libros y con ellos en la mano pienso sonriendo: “Siglos y siglos transcurridos y con sus luces y sus sombras que las tuvieron, continúan demostrando que no les llegamos a la crépida o la caligae (“zapato” en griego y latín). La respuesta siempre la tienen ellos.

En este caso es el pensamiento de Dostoyevski: “La vida es bella aun cuando se sufra. Vivir es grato. Cualquiera que sea el tipo de vida”. Conjugado con esa Belleza que siempre sobrevive del mundo inteligible de Platón, donde la esencia inspiradora y transformadora de María es….
… LA FLOR
QUE SURGE DE LA TIERRA CALCINADA TRAS EL DEVASTADOR INCENDIO

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