
Quino Muñoz ha sido jugador profesional y entrenador de tenistas como Fernando Verdasco
Tuve la suerte de coincidir con Alcaraz en algunos torneos cuando viajaba conFernando Verdasco. Ya conocía previamente a su padre de la época en la que jugábamos torneos Nacionales hace unos 30 años. Un chaval que desprende una simpatía increíble es agradable hablar con él y con su padre, recordando la
época de los Nacionales (actualmente Circuito IBP). La misma alegría con la que juega al tenis, bien educado, aunque en el tenis podríamos decir que no es necesario para ser bueno, pero personalmente creo que sí es muy importante, por eso, le doy prioridad antes que hablar de su tenis .
Conocí a Nadal y Alcaraz de niños y, lo fácil sería decir que ¡ya sabía yo esto! Pues no. Se intuía que podían ser buenos, pero nadie sabía que tanto! Ni siquiera ellos.
Ser competitivo no implica estar gritando ¡vamos¡, sacando el puño todo el partido, ni dando gritos el entrenador desde fuera. La figura del entrenador es necesaria y, estar implicados no conlleva necesariamente realizar esas acciones simplemente para que los padres estén contentos. Hay que enseñarles a jugar al tenis y decirles la verdad de lo que implica la competición y las dificultades.
Ferrero, lejos de alterarle, le transmite tranquilidad desde fuera. El tenis ya genera mucha tensión como para ver al entrenador más alterado que a propio jugador. Los niños se desgastan mucho con esto y, a veces, se olvidan de jugar al tenis, que es lo que al final da los resultados.
Como jugador, me parece de lo más completo que se ha visto. Puede hacer cualquier golpe que tiene el tenis y, si no, se lo inventa, esta parte me gusta mucho de su juego. Se habla siempre de tener orden en la pista (que también lo tiene), pero destaco también cuando juega sin él y, que tantos puntos le da,
porque descuadra al rival con jugadas que no tocan, que se le ocurren en ese momento de puro ingenio.
Se recupera genial de fases malas que tiene durante los partidos, como si no pasara nada, esos momentos que poco a poco va mejorando y que cada vez son menos.
Antes de Roland Garros, ya se estaban creando dudas sobre él, pero, un chaval que gana la final de Wimbledon 2023 en 5 sets, al mejor Djokovic, dice mucho. Yo pensaba en ese momento que él era único y que volvería a ganar.
Evidentemente, siempre se va a dar la comparación con el Big 3, pero la realidad es que con 21 años ya tiene 4 grandes, que es la bomba y, hoy en día, nadie sabemos hasta dónde podrán seguir aumentando esas cifras, desde luego, condiciones tiene para llegar.
Otra cosa que se comenta es sobre la cantidad de torneos que juega. es de los jugadores que menos torneos del circuito disputa, lo que ocurre, es que gana muchos partidos y, para ser número 1, no puedes jugar pocos partidos al año, todo eso conlleva lesiones, pero ya sabemos, el deporte es así.



