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La Variabilidad en el tenis por Lolo Pastrana

Segundo artículo de la serie Punto de Impacto de Lolo Pastrana

Variabilidad, entrenamiento cognitivo, constreñimiento, modificaciones del contexto, práctica condicionada… Dentro del proceso de enseñanza-aprendizaje, en ocasiones con un objetivo claro de y de forma predeterminada los entrenadores hacemos propuestas dirigidas a intervenir con ciertas modificaciones que buscan transferencias positivas orientadas a mejorar parámetros relacionados con la técnica, la táctica, el trabajo físico y/o mental. En otras ocasiones, de forma involuntaria, sin el conocimiento adecuado o sin objetivos claros. Ojo en este último caso, porque debemos evitarlo.
Podríamos caer en lo que algunos técnicos llaman “postureo” o “circo”, sin beneficios en el
rendimiento de los jugadores.
Esa variabilidad puede orientarse hacia la práctica o la ejecución de un golpe (Biomecánica, cinemática, etc…). También a condicionar o limitar aspectos que puedan influir en la toma de decisiones, en la táctica.

También en fundamentos de la preparación física en tenis orientados a mejorar habilidades, cualidades, capacidades… A nivel psicológico también podemos hacer propuestas orientadas a tomar mejores decisiones en el menor tiempo posible. O a trabajar la fuerza mental, la ansiedad, la gestión de emociones, la inteligencia emocional, etc…

Para ello podremos usar propuestas o diseño de ejercicios encaminados a una tarea que en sí mismo condicione lo que de forma habitual haría un/a jugador/a en un entrenamiento. En otras nos tendremos que ayudar de materiales que nos ayuden a dificultar o facilitar para alcanzar el objetivo propuesto.

Hay muchísimas posibilidades para hacerlo. Además de la capacidad, el conocimiento y la originalidad del entrenador, preparador físico o psicólogo deportivo tenemos a nuestra disposición numerosos recursos de material que pueden modificar el entorno (la pista), el implemento (la raqueta) o incluso el móvil (la pelota). Podemos incluir pantallas reboteadoras, marcas en la pista, dobles redes, gomas, parches en un ojo, etc…

Hay infinitas propuestas, pero desde mi experiencia con jugadores y conversaciones con técnicos, debemos seguir explorando este camino. Son “ayudas” o “dificultades” que pueden mejorar el rendimiento de nuestros/as alumnos/as. No dejan de ser más herramientas que el entrenador podrá usar según requiera el jugador. Evidentemente, lo combinaremos con entrenamientos o sesiones en las que la variabilidad y esté ausente.

Un buen amigo y excelente profesional, don Fernando Delgado, Coach en la Universidad Europea y Co- director de Technology Sport (empresa referencia mundial para productos deportivos orientados a la enseñanza, la práctica y el aprendizaje en tenis y pádel), me decía recientemente que el 80% de sus pedidos venían de entrenadores de pádel. El resto de entrenadores de Tenis. Es un dato demoledor, en mi opinión y que lanzo para la reflexión personal del lector.

En este sentido, me gustaría hacer una mención especial a modo de ejemplo y conseguir explicarme de forma definitiva. Hablaré del famoso Tennis Pointer. En este caso, nos encontraremos con una raqueta de madera, sin cordaje, que hará poner el foco al alumno en el momento de impacto con la bola.

Cuando hablamos de limpiar golpes, tras un fin de semana de partidos o competiciones donde pueden “ensuciarse” ciertos elementos que podemos observar en un simple análisis de la técnica, este recurso es muy aconsejable.

Para ello debemos partir de la base de que, al ser de madera, haremos un bajo número de repeticiones y a continuación, haremos hacerlo con la raqueta habitual para que realmente llegue esa transferencia al alumno y pueda durar más en el tiempo.

Tendemos a pensar que es para mejorar el punto de impacto. No obstante, además de esto, me gusta compartir en los cursos con futuros entrenadores o a los jugadores que, realmente, obliga a modificar y produce adaptaciones en la fase de avance (previa al impacto). Orientarán mejor la mano y el ángulo brazo raqueta. También les obligará a revisar, si fuera necesario, una empuñadura que se “ha pasado” por la competición, etc…

En cuanto a prevención de lesiones y para “que no cunda el pánico ni la alarma social”, además de las mencionadas pocas repeticiones, que siempre recomendamos por la precariedad de los materiales, están otros recursos como son el Sweet Spot Trainer (Fig. 1), el Raquet Cacher (Fig. 3), en iniciación con los más peques y el que en mi opinión es el No 1, EL SWEET AREA RACKET (Fig. 2) Este último realmente es una raqueta con los materiales de hoy en día, también con cordaje, pero con una cabeza reducidísima.

Os puedo asegurar que este tipo de herramientas funcionan y ayudan en el proceso tan complicado de aprendizaje, adaptaciones y consolidación de fundamentos técnico-tácticos, físicos y mentales del jugador. Seremos más eficientes y ayudaremos a mejorar/consolidar el tenis de nuestros jugadores.

Simplemente, guiaremos a nuestros alumnos por distintos caminos en su desarrollo como tenista, adaptándonos a sus necesidades, haciendo un trabajo más personalizado. Tendremos más recursos.

Una de las obligaciones del que se atreve a enseñar (los entrenadores) es seguir aprendiendo. Además, deberá seguir explorando nuevas herramientas, abrir la mente para luego experimentar, que no se quede en los apuntes. ¡que vaya a la pista!.

De esta forma estaremos siempre más cerca de la excelencia como formadores, requisito innegociable para cualquier entrenador de tenis, ya que no movemos en el ámbito de la Salud y del deporte.

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