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La falta de ambición de los jugadores en el tenis base by Dani Gil

Dani Gil es director del Camp Towanda en Estados Unidos y de GMT Tennis, proyecto que trabaja en el Club de Tenis Torrent. En esta columna de opinión escribe sobre la falta de ambición de los jugadores de la base.

Creo que está presente en todos los entrenadores la falta de ambición que tienen nuestros alumnos en general. Esta falta de ambición se traduce en menos ganas de luchar por conseguir objetivos. Es muy extraño y puedo contar con los dedos de las manos los alumnos que me han pedido mejorar algo en particular o me han pedido bolas para entrenar en el frontón.

De pequeño no lo tuve tan fácil, después de varios años entrenando con mi padre, cuando vio que mi nivel ya era similar al suyo me apuntó a una escuela de tenis y gracias a Juan Salvador pude disfrutar de este deporte.
No tuve la oportunidad de poder entrenar más de un día a la semana y jugar torneos, con lo cual me dedicaba a recolectar las pelotas viejas y entrenarme por mí mismo.
Me tiraba bolas con efecto hacia atrás para golpear la derecha y lo mismo hacía con el revés. Entrenaba la volea en una pared que era rugosa con lo cual el bote era aleatorio. Echaba horas entrenando el saque y haciéndome competiciones de porcentajes, para ver si lo iba superando cada día.

Con mi primer sueldo ganado a base de echar horas como jornalero en el pueblo- le compré una wilson hammer a mi padre, como agradecimiento a sus años enseñándome y llevándome a entrenar.
Tuve mi primera “buena raqueta” cuando empecé a entrenar en un club, por aquel entonces tendría unos 15 años. Sabía que si pretendía cualquier objeto material no iba a caer del cielo por el simple hecho de quererlo, sino que tenía que ser un conjunto de hechos.

Aunque pueda parecer una cuestión insignificante esto contribuyó junto con la dedicación de aquel entrenador a que siempre quisiera mejorar, en mi opinión son detalles importantes y marcan aspectos que en el futuro determinan estas ganas de mejorar o de crecer.

Esto lo llevo viendo muchos años, dirijo un departamento de tenis en Estados Unidos y cada año se me hace muy complicado reclutar entrenadores. La gente a la cual entrevisto al final acaba siendo la que me entrevista a mi, me hacen innumerables preguntas y todo les tiene que cuadrar perfectamente en honorarios, tipo de trabajo, horas etc. Me cuesta mucho ver hambre y ambición.

Creo que es muy importante educar generando una cierta necesidad, no se les puede dar todo porque llega un momento que esto afecta al corto plazo y al día de mañana cuando vuelen sin red en el mundo real. No les estamos preparando para tolerar la frustración , los hacemos caprichosos, pierden las ganas de mejorar y adaptarse a cualquier situación. Estamos habituando a nuestros pequeños a que todo esté controlado, perfectamente organizado y que todo tenga que salir bien. No les damos la posibilidad de equivocarse, cometer errores y aprender de ello.

Pero cómo generamos estas ganas de mejorar sin que les privemos de una buena educación?Esto yo lo veo muy simple, no le compres una buena raqueta, raquetero, zapatillas hasta que no veas que es autosuficiente, educado/a, respetuoso/a y que lo da todo en cada entrenamiento… es decir que se lo gane. Tenemos que crearles esas ganas de trabajar y tener una recompensa por el esfuerzo.

Veo muchos alumnos que antes de dominar la raqueta y sus golpes ya tienen la raqueta ultimo modelo, en cambio sus padres se contentan con una mucho más vieja, esto que mensaje les envía?
-Soy especial en mi casa, sin esfuerzo tengo lo que quiero. Los anhelos del niño/a están por encima de los adultos , quién recuerda el refrán de “cuándo seas padre comerás huevos”.

Creo que cambiando pequeños gestos que en ningún casi van a afectar a la felicidad de nuestros chavales podremos conseguir mucho. No está todo perdido.

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Un comentario

  1. Hola Dani. Acabo de leer este artículo y no puedo estar más identificado con lo que en el cuentas. Cuando era pequeño y le decía a mi padre que me apuntara a clases de tenis te puedes imaginar la respuesta…Ahora mi hijo se cree que es casi una obligación que los padres lleven a sus hijos a tenis, no son conscientes del esfuerzo que hacemos….Además, está empezando en torneos de alevines y estoy viendo en la mayoría de los niños una nula tolerancia a la frustación, mucho grito y mucha imitación de los pros pero a la hora de luchar…
    Ahora, me pregunto, ¿de quién es la culpa? ¿qué estamos haciendo mal los padres? Porque en realidad esta actitud de los chicos se da en todas las áreas de la vida diaria, el tenis al final no es más que un pequeño reflejo del comportamiento individual en situaciones límite.
    Creo por tanto que en mi pregunta está implícita la respuesta, y en mi modesta opinión, se debería trabajar por parte de todas las personas implicadas (profesores, federación, clubes, etc) mucho más el papel de los padres en la formación de sus hijos como tenistas.

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