Que no pintan buenos tiempos en nuestra sociedad es una realidad que no podemos obviar. Rescate económico, crisis, recortes, etc., son palabras que nos acompañan a diario en los últimos tiempos. El sector deportivo, al igual que otros muchos en nuestra sociedad, están sufriendo uno de los mayores recortes de las administraciones públicas, que unido a las continuas subidas de impuestos y a la ausencia o escasez de patrocinios privados que tenemos, nos lleva a situarnos frente de una de las mayores crisis de la historia. Tenemos claro que estamos viviendo una situación difícil, pero no debe servir de excusa para poder afrontar los retos que nuestra gestión requiere día a día. Es momento para reinventar nuestra forma de hacer las cosas, con el convencimiento que serán las empresas que consigan adaptarse a la nueva realidad las que saldrán fuertemente consolidadas. Y utilizo bien el término «empresa», porque las federaciones son eso, empresas privadas de servicios deportivos, las cuales, desde el interés público que nos otorga la ley, ejercen funciones públicas delegadas, para las que recibimos subvenciones, eso sí, cada vez más escasas.
Desde nuestra perspectiva y ante la situación en la que estamos envueltos por estos recortes, no nos queda otra que estudiar nuevos productos de valor, nuevas líneas de negocio y financiación. En este proceso de «reinvento» o «adaptación», no podemos obviar algunos de estos elementos:
En definitiva, y aunque todo este proceso no será fácil, no queremos oír más la palabra «crisis». Los tiempos pasados difícilmente volverán, hablemos de una nueva realidad y de cómo afrontarla.
