Home / General / Herramientas para mantener la motivación del entrenador por Sergio Escriche

Herramientas para mantener la motivación del entrenador por Sergio Escriche

Sergio Escriche se estrena como columnista de industriadeltenis.com con una columna en el que aporta varias ideas o herramientas para trabajar en varios aspectos relacionados con el entrenador de tenis. Escriche toca conceptos como estar ‘quemado’, alumnos o el trabajo diario en la programación de sesiones. 

 

 

Hace un par de meses, releyendo una de las revistas de Coaching Sport&Science Review de la ITF, observé que tenía resaltado un artículo que en el momento de su publicación, allá por 2018, me suscitó gran interés. El artículo en cuestión lo firmaba la psicóloga australiana Janet Young, toda una referencia en este tipo de publicaciones. En él hablaba de seis mitos que constriñen al entrenador de tenis, provocando el estado conocido cómo “burnout” (estar quemado) y que a mi parecer resultan, como ella misma defiende, inaceptables.

Dichos mitos me sugirieron la idea para mi primera charla en solitario en el Instagram corporativo (disponible actualmente en Youtube). Mi debut se centraría en los elementos y herramientas que influyen en la motivación de los entrenadores y profesionales de nuestro
deporte para evitar precisamente la sensación de “estar quemado”. Young cita los siguientes seis mitos sobre nuestra profesión:

1. “Estar quemado” es la nueva excusa de los entrenadores para no trabajar.
2. Cuando los entrenadores disfrutan de su trabajo, pueden trabajar muchas horas sin llegar a “quemarse”.
3. Los entrenadores saben cuándo están “quemados”.
4. Los entrenadores fuertes física y psicológicamente no son tan propensos a “quemarse”.
5. Los entrenadores pueden recuperarse del “queme” tomándose unos días libres.
6. El “quemarse” siempre tiene relación con el trabajo.

¿Cuántos de nosotros hemos escuchado alguna vez alguna de estas frases? ¿En cuántas ocasiones hemos visto a compañeros alicaídos presa de la monotonía? ¿A quién no se le hace larga la temporada conforme avanzan los meses de trabajo?

Pues bien, comencé a redactar un guión en el que reflejar mi experiencia con la pretensión de servir de ayuda a otros compañeros de gremio y a mí mismo. Durante 16 años de profesión, justo la mitad de mi vida, he tratado de convencer a colegas de que hay fundamentalmente tres tipos de factores que influyen en la motivación del entrenador, a saber: factores externos, internos y mixtos.

Factores externos son aquellos que no dependen de nosotros, sino del entorno, relacionados con nuestros responsables o con los objetivos del centro para el cuál desarrollamos nuestra labor. No son 100% controlables por nosotros, por lo que deberíamos intentar no focalizar nuestra atención en ellos al no tener capacidad de decisión sobre los mismos. Un buen número de ejemplos de factores externos serían:

1. Alumnos/as con poco margen de mejora (por edad, condición física, poca dedicación…).
2. Provenir de otro club o trabajo dónde tenía jugadores/as con mayor nivel.
3. Incorporarse a un nuevo club con otros objetivos, más sociales y menos competitivos.
4. Entrenar a grupos de edad con los que no estamos cómodos.
5. Poca libertad de decisión (clubs o directores deportivos que nos encorsetan y no nos dejan libertad para el desarrollo de nuestra creatividad y recursos).
6. Contar con grupos de alumnos heterogéneos.
7. Factores climatológicos.
8. Reconocimiento poco acorde a la cualificación y métodos de trabajo del entrenador.

Frente a estos factores, siempre y cuando vengan derivados de una estructura deportiva del club o centro para el que trabajamos, poco o nada pudiéramos hacer para revertir la situación. Así, mejor sería asumir dichas situaciones y centrarnos en aquellos factores que sí dependen directamente de nuestro desempeño, a los que denominaremos factores internos.

Factores internos son aquellos que van de la mano de la autocrítica, la autoevaluación y la motivación intrínseca del entrenador. Veamos cuáles son esos factores y cómo podemos revertir cada uno de ellos para que nuestro estado de ánimo mejore en el trabajo y tratemos de mejorar nuestro nivel de satisfacción en el desempeño de nuestra profesión:

1. Ausencia de objetivos (ausencia de evaluación previa de los alumnos/as): independientemente del nivel del grupo o el grado de experiencia del entrenador, una evaluación sencilla o más exhaustiva de cada uno de los grupos nos ayudará a fijar objetivos diferentes para cada uno de ellos y conocer sus diferencias de nivel. Estos objetivos nos ayudarán a mantener una línea de trabajo y observar la
evolución del mismo, lo que supondrá una fuente de motivación para nosotros a medida que constatamos la bondad y grado de cumplimientos de los mismos.

2. Estandarización de los grupos: un error bastante común es impartir las mismas sesiones a grupos con capacidades y habilidades completamente diferentes. Diferenciar y diversificar las sesiones en función de las capacidades de los grupos supondrá una motivación extra para el entrenador, evitando la sensación de monotonía.

3. Falta de programación y preparación de las sesiones; falta de estimulación: uno de los mayores enemigos de nuestro trabajo es la improvisación, quizá no para entrenadores muy experimentados con la habilidad de variar constantemente el contenido de las sesiones sobre la marcha, pero sí para entrenadores que no cuentan con tantas horas de trabajo a sus espaldas. Planificar y preparar las sesiones ayudará a que el trabajo sea más llevadero ( incluso les faltará tiempo en muchas ocasiones para impartir todo lo preparado). Conclusión: el tiempo pasará volando.

4. Libertad de trabajo excesiva: cuidado con la libertad total de trabajo, ya que podría derivar en dejadez por la ausencia de un control externo o la carencia de una guía de contenidos general por parte de la Dirección deportiva. Para esto no hay mejor solución que la propia ética de trabajo: “No hace falta que nadie me controle para realizar un buen trabajo”. Tus jefes o responsables acabarán reconociéndolo sin la necesidad de estar pendientes en el día a día de tus clases.

5. Poco dominio en el lanzamiento de bolas: la alimentación para el entrenador es fundamental si quiere dotar a sus sesiones de variedad. Si eres novel y te cuesta lanzar bolas a ciertos puntos de la pista, sólo puedes hacer una cosa… entrénate!
Ganarás en confianza y puntería.

6. Promover la de empatía y estar involucrado/a con los alumnos/as: podemos aprovechar los momentos de recoger, ir a beber agua y cambiar de ejercicio para generar un vínculo con nuestros alumnos/as y tratar de ser un buen referente para ellos/as. En estos momentos, y siempre en positivo, felicitar los logros o animar a su consecución.

7. Crear una dinámica de grupo saludable y estructurada basada en el respeto: si los alumnos/as entran a la pista y no saludan, tiran la raqueta, no atienden cuando comenzamos a explicar y un largo etcétera, nosotros somos los responsables directos de que cumplan un ritual de educación y respeto dentro de la pista. Hacerlo y constatar que funciona nos hará disfrutar de un ambiente más sano y proactivo al tiempo de aportarnos la satisfacción de colaborar en la formación integral de los alumnos, ya que las habilidades sociales adquiridas se incorporarán a su vida fuera de las pistas.

8. Consolidación de la consecución de los objetivos: en muchas ocasiones nos marcamos un objetivo con un grupo y al poco tiempo se abandonado su consecución de forma prematura. Eso puede deberse a dos factores fundamentales: una actitud del grupo negativa o haber formulado objetivos inalcanzables. Intenta controlar el primero y reformula lo segundo. Si abandonas el objetivo totalmente la monotonía y la improvisación volverán a formar parte de tus sesiones y, con ello, el tedio.

9. Autocrítica con nuestro trabajo: la falta de autocrítica es la principal razón por la cuál podemos llegar a sentir que no mejoramos y, efectivamente, frenar nuestro crecimiento. Evaluar nuestro propio trabajo tras cada sesión nos ayuda a potenciar nuestras virtudes y a poner el foco en aquello que debemos y podemos mejorar. Poco a poco iremos consiguiendo un trabajo de mayor calidad, lo que nos dará
confianza para afrontar cualquier reto venidero.

10. Traslado de problemas personales a la pista: no hace falta decir mucho acerca de este punto. Únicamente una frase que siempre les digo a mis compañeros: “los alumnos/as no tienen la culpa”. Antes de llevarte los problemas de casa o personales al trabajo, piensa que ellos/as van a aprender y a pasar un buen rato.

11. Dejarse llevar por compañeros poco profesionales: lo ideal sería rodearse de aquellos que sean un ejemplo en la plantilla, hacerlo con la persona equivocada puede llevarnos a frenar nuestro crecimiento como docentes y crear problemas
en el ámbito laboral.

12. Disfrutar con tu trabajo: poco que decir; si no te gusta este trabajo no estás hecho para darlo todo e involucrarte al máximo, quizá la opción sea buscar otro que se adapte mejor a tí.

13. Valorar los logros: deberíamos aprovechar cada detalle y cada evolución que provenga de cualquiera de nuestros alumnos/as. Ser una referencia para ellos/as, que nos pregunten, que sean felices en nuestras clases… es la mejor arma para combatir la falta de motivación en esta magnifica profesión.

Para finalizar, nos quedan algunos factores considerados mixtos. Estos factores no dependen totalmente del entrenador, pero sí que está en su mano influir en ellos para mejorar su motivación, descanso o promoción interna.

Factores mixtos son los siguientes:
1. Visibilidad de nuestro trabajo: dependiendo del tamaño del club en el que estemos, nuestro trabajo puede pasar desapercibido, no sólo de puertas hacia fuera, sino incluso dentro del propio club. Una de las opciones que podemos utilizar para visibilizar nuestra labor es utilizar las diferentes redes sociales disponibles actualmente para compartir nuestro trabajo con toda la comunidad de entrenadores.

2. Exceso de horas en pista: generalmente nos cuesta negarnos a impartir clases particulares, cargándonos con un exceso de horas que generan una fatiga complicada de sobrellevar a medida que avanzan los meses de la temporada. Piensa si compensaría obtener unos ingresos algo menores a cambio de incrementar tu descansado y mantener tu nivel más alto durante todo el año.

3. Posibilidades de Promoción: en muchas ocasiones, y en función del tamaño y la filosofía de los Clubes, se nos ofrecen nulas o escasas posibilidades de promoción en nuestra profesión, cuestión que resulta en muchas ocasiones uno de los factores más controvertidos. Muchos entrenadores se resignan a ascender dentro de la escala de la dirección deportiva, pero considero pertinente lanzar una reflexión: ¿hacemos todo lo posible para que se nos ceda mayor responsabilidad?

Espero que estas líneas hayan supuesto una pequeña aportación a nuestra profesión y, sobre todo, que os haya servido para encarar vuestras jornadas laborales con un punto añadido de motivación.

¿Quieres recibir más noticias como esta?Apúntate a nuestra newsletter y recibe todos los viernes un resumen de las noticias de la semana

Comentar

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*

Suscríbete a nuestra Newsletter semanal

Recibirás todos los viernes un resumen de las noticias de la semana.

Recuperar password
Escribe tu email.
El sistema te envia un nuevo password a ese email.