Fernando Gil: «El tenis es una filosofía de vida en la que hay que mejorar diariamente»
Fernando Gil lleva 45 años trabajando en el tenis

Hablar con Fernando Gil es hablar de tenis, del tenis de siempre. Gil es el alma mater del Club de Tenis y Pádel Estepona, un proyecto familiar donde vuelca todo el saber hacer de 45 años dedicados en cuerpo y alma a un deporte al que se acercó casi por casualidad pero que se convirtió en su forma de entender la vida.
¿Cómo empezó en el mundo del tenis Fernando Gil?
He estado 45 años dando clases. Empecé en 1980 haciendo una suplencia en Puente Romano cuando estaba allí Borg. Me saque el título del RPT. Era como un hobby, por aquello de que el saber no ocupa lugar. Me vieron trabajar en Puente Romano y les gustó. Llegué a dar 98 clases en aquella suplencia. Y a la semana me dijeron que si me quería quedar a trabajar en el Club.
A partir de ahí, me fui moviendo por diferentes clubes hasta que asumí el cargo de dirctor deportivo en Puente Romano. Fue del 97 al 2007. En esos años colaboré un tiempo con Manuel Santana. Siempre he sido un entrenador al que le gusta trabajar con libertad. He ido alquilando instalaciones. Tengo 68 años y estoy en Estepona, en este club y con un proyecto muy familiar.
¿Cómo es su momento actual?
En 2016 cogí el Club de Tenis y Pádel Estepona. Un entrenador de tenis es un entrenador de tenis siempre aunque ya no doy clases. Asesoro y juego yo, que me gusta mucho. Es un Club que tiene en total 20 pistas. 5 de tierra batida, 5 dura, 6 de pádel y 4 de pickleball.
¿Estáis apostando por el pickleball?
Creo que va a tardar, pero como tenía muchas pistas, no me ha importado sacrificar una para hacer cuatro pistas y ofrecer otro deporte de raqueta. En el Club está creciendo lentamente. A la larga, tiene futuro
¿Cuál es vuestra filosofía de trabajo en Estepona?
Compramos la mayoría de las acciones. Era un club completamente cerrado con 400 socios. Compré la mayoría de las acciones y he hecho un club abierto, que es la forma con la que siempre he entendido el tenis. Aún quedan 20 socios de los 400. Tenemos una Academia de Tenis, Echevarri Sport. Ofrecen clases de todo tipo, desde grupo, particulares, niños, alumnos, preparación para la competición. El Club tiene un Head Coach que se dedica a niños y competición. Stan Atema. Es holandés con una larga trayectoria en España. Filosofía de club totalmente abierto. Cuidamos mucho a los jugadores veteranos ITF. Tenemos más de 70 jugadores. Es una rama que nos va bien.
¿Celebráis torneos?
A lo largo del año, hacemos seis competiciones provinciales, Marca Promesas cadete y junior. Mucho torneo social. Creemos mucho en el futuro del tenis a través del niño.
¿Cómo entiende el tenis?
Entiendo el tenis como una filosofía de vida. Respetamos el juego y respetamos a la gente. Todo basado en el esfuerzo y el trabajo. El tenis es comparable a la vida misma, donde te ocurren cosas buenas y malas y depende de cómo tu las gestiones. El tenis es una derrota garantizada. Nunca nadie ha ganado todo. Está por encima de la victoria y la derrota. Si solamente te fijas en los resultados, todo se pone muy feo. El tenis es una filosofía de vida en el que hay que mejorar diariamente.
A lo largo de estos 45 años de carrera, ¿cómo ha cambiado este deporte?
Todo lo que se hacía antiguamente, se hace hoy en día. Lo que ha cambiado es la preparación de los tenistas, que ahora son atletas. Están a un nivel estratosférico. Son extraordinarios deportistas, que han llevado al tenis a un lugar nunca visto.
¿Qué visión tienen las nuevas generaciones de este deporte?
Como el tenis es como la vida, faltan los valores que teníamos antiguamente basadas en el esfuerzo, y la meritocracia. Ahora queremos las cosas fáciles. Ha bajado la capacidad de esfuerzo. El trabajo da sus frutos.
El Club de Tenis y Pádel Estepona es un proyecto familiar. ¿Cómo se gestiona ese ecosistema?
Basándonos en el respeto y el trabajo piramidal. Dos hijos, uno es el director y el otro lleva el restaurante. Somos familia para lo bueno pero las funciones de cada uno se tienen que respetar. Tengo mucha suerte porque son muy responsables y trabajadores. Estamos siempre juntos a pesar de los problemas familiares que se puedan crear.
¿A qué se va a dedicar Fernando Gil los próximos años?
Llevo 45 años. A nivel personal quiero jugar sin agobios. Jugar por jugar al tenis, por hacer amigos. Es una forma de tener salud. España es un país privilegiado en el mundo del tenis. Las estrellas tienen mucho seguimiento, con mucha gente intentando emularlo. El futuro de España está garantizado.
¿Y el club?
Seguiremos con la misma filosofía. Tenemos una sala fitness con Gonzalo Domínguez que nos está ayudando mucho. El club es muy grande. Requiere una constante inversión y evolución.