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Eric Ferrazzi: «En un día hemos llegado a encordar 424 raquetas con un equipo de trece encordadores»

El responsable de encordaje de Babolat, presente en el Mutua Madrid Open

El responsable de encordaje de Babolat, presente en el Mutua Madrid Open

P: ¿Cuántas raquetas tenéis previsto encordar durante el Torneo?

R: A lo largo del torneo teníamos previsto encordar más de 3000 raquetas. Finalmente hemos alcanzado la cifra de 3300 raquetas. Hemos acabado superando las cifras que teníamos previstas. Ha sido el primer año en el que tenemos un cuadro tan grande como en otros torneos como Indian Wells o Miami con 96 jugadores.

P: ¿Cuántas personas componen el equipo de encordadores de Babolat en el torneo?

R: Este año hemos contado con un equipo de trece encordadores y cuatro personas que se dedican a limpiar las raquetas y llevar acabo otras actividades como pintar los logos. Con este equipo llegamos a encordar 424 raquetas en un sólo día, una media de unas treinta raquetas por encordador.

P: ¿Cómo es la trazabilidad del proceso de encordado durante el torneo?

R: Usamos un excel para llevar el control de las raquetas que se van encordando en el torneo. Llevamos recuento de todos los cambios, del tipo que sea, que llevan a cabo los jugadores a lo largo de la competición.

P: ¿Qué tecnología utilizáis durante el encordado?

R: Estamos usando las máquinas encordadoras habituales. Pero lo que marca la diferencia es el equipo, que tiene mucha experiencia, conocen a los jugadores y las raquetas y están llevando a cabo un gran trabajo. Se ponen al día con las nuevas raquetas que se van lanzando al mercado y están haciendo un buen trabajo. Tenemos un gran equipo con mucho conocimiento y experiencia.

P: ¿Cuáles son los patrones y las tensiones las demandadas por los tenistas?

R: Depende del jugador más que de las condiciones. Aunque es verdad que buscan un mayor control, depende del tenista y su juego. Por ejemplo, Alcaraz hace unos días tuvo un problema mientras estaba disputando un partido y pidió un kilo más de tensión para tener más control a la hora de golpear la pelota. Normalmente, se suele pedir 25 kg, pero en este caso, pidió 26 kg. Depende de las condiciones climáticas, superficie y altitud, pero también de las sensaciones de los jugadores. Cuando Alcaraz lo pidió mientras jugaba, tardamos media hora en entregarla la raqueta.

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