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Epidemiología de lesiones en tenis por José Miguel de la Cruz Rojas

José Miguel de la Cruz Rojas. Doctor en Ciencias del Deporte y CEO de JCRSports (Colegiado: 9955 COLEF CLM)


José Miguel de la Cruz Rojas. Doctor en Ciencias del Deporte y CEO de JCRSports (Colegiado: 9955 COLEF CLM)

Va terminando el año y, tras una larga temporada de tenis y competición, comienzan de nuevo las rutinas de pretemporada. Tras unas semanas de merecido descanso, retomamos el tenis y los inicios son siempre duros: primeros entrenamientos, primeras sensaciones golpeando la bola… Nuestro cuerpo no está preparado para soportar la intensidad que nos solicita la práctica del tenis, en el que hemos visto en artículos anteriores sus altas demandas específicas. La falta de una forma física adecuada va a derivar en las primeras lesiones de la temporada y esa será la temática de este nuevo artículo sobre preparación física específica en tenis y su relación con las Ciencias del Deporte.

¿Quién no se ha lesionado alguna vez entrenando o jugando? Es un hándicap muy común al que debemos acotar y saber por qué se produce y cuáles son sus consecuencias.

Los momentos en los que se producen más número de lesiones son el inicio y el final de temporada. El primero por falta de forma física y el último por una acumulación de fatiga que nos lleva a un estado de menor fortaleza e incrementa la aparición de lesiones. Lo mismo ocurre con la estructura de un partido. El calentamiento o los primeros juegos pueden desencadenar la aparición de molestias por un mal calentamiento general y específico antes de coger la raqueta, y la parte final del partido, por el cansancio
acumulado tras dos duros set o el inicio del cierre del tercer set definitivo.

Atendamos al término de lesión como “cualquier queja física por parte de un jugador, causada por una transferencia de energía que excede la capacidad del cuerpo para mantener su integridad estructural y/o funcional, como resultado de un partido o entrenamiento que requiere de atención médica y que implica una pérdida de tiempo en la práctica deportiva”.

El incremento en la velocidad del juego y las mayores demandas de fuerza en competición solicitan al jugador un óptimo nivel de condición física para soportar la alta intensidad de juego. Estas altas demandas han provocado la aparición de nuevas patologías y, en muchos casos, en edades muy tempranas antes no detectadas en categorías junior (Amer y Campos-Rius, 2020).

1-Según Pluim et al. (2016), la incidencia lesiva por cada 1000 horas de práctica se sitúa entre 1,2 y 4,3, en relación a las lesiones agudas y lesiones por sobreuso respectivamente.
Pasemos a analizar las conclusiones que nos aporta la literatura científica sobre laepidemiología de lesiones en tenis de competición:

2-Las lesiones tendinosas, cápsulo-ligamentosas y musculares fueron las más frecuentes, constituyendo en total un 85,1%. La extremidad inferior fue la región más afectada, siendo el entrenamiento deportivo la principal causa de lesiones (Velasco-Petisco, 2019).

3-Dentro de las lesiones agudas, provocadas de manera repentina durante la actividad deportiva, las más frecuentes en el tenis son las de carácter muscular como sobrecargas, distensiones y, especialmente, las roturas fibrilares (12,52 – 30,9%) seguidas de los esguinces (4,28 – 17%). Además, también podemos afirmar, que las fracturas (2 – 2,8%), dislocaciones (0,4 – 3,3%) y traumatismos (1,11,8%) son muy poco frecuentes en este deporte (Amer y Campos-Rius, 2019).

4-Las regiones anatómicas que sufren la mayor parte de las lesiones se centran en la extremidad inferior, seguida de la extremidad superior y en último lugar, el core. El tobillo, el hombro, la espalda y la rodilla son las regiones que presentan valores más altos de incidencia lesiva en el tenis. En este punto, Kekekekis et al. (2020), indican en un estudio sistemático de lesiones en miembros superiores que son producidas por un uso excesivo y un curso crónico en el tiempo, que no surgen de una combinación lineal de factores aislados y predictivos.

4-En consonancia con el punto anterior. las lesiones crónicas, por el uso excesivo y repetitivo, suponen casi el 60% de las lesiones que sufre un jugador de tenis. Debemos tener en cuenta el carácter repetitivo mantenido en el tiempo del tenis y la gran cantidad de horas que pasan los jugadores de competición en
pista. De ahí la importancia de un excelente programa de preparación física específico.

5-Según Oosterhoff et al. (2019), las lesiones previas suponen un importante factor de riesgo interno. En concreto, en la zona baja de la espalda, dicha lesión previa y una baja flexión lateral serían los mecanismos desencadenantes de la misma. Por otro lado, se aprecia una incidencia más elevada de lesiones en mujeres que en hombres según los últimos estudios. Por último, la modalidad individual reporta mayor número de lesiones que la modalidad de dobles al cubrir una mayor superficie por jugador. Factores externos como entrenar más de 6 horas a la semana o no realizar un buen calentamiento y una adecuada vuelta a la calma con diferentes estrategias de recuperación provocarán una mayor incidencia de lesiones.

Como conclusión y atendiendo a que el mecanismo principal que provoca las temidas lesiones se debe a un déficit de fuerza en un músculo en concreto, a la musculatura que rodea una articulación o las fallas de fuerza que hay en una cadena de movimiento (anterior y posterior), un programa bien planificado de entrenamiento de fuerza tendrá un efecto profiláctico para prevenir o retrasar en la medida de lo posible la aparición de las lesiones deportivas en tenis. La implementación de estrategias de prevención tendrá una incidencia muy positiva en la reducción de lesiones, siempre y cuando el jugador esté supervisado por un Educador Físico Deportivo que planifique adecuadamente las cargas de entrenamiento y competición para alargar al máximo su vida deportiva.

Bibliografía:

  1. Amer Orfila, O., y Campos Rius, J. (2020). Lesiones en el tenis júnior y universitario:
    revisión bibliográfica y propuesta práctica de prevención. Ágora para la Educación
    Física y el Deporte.
  2. Kekelekis, A., Nikolaidis, P. T., Moore, I. S., Rosemann, T., and Knechtle, B. (2020). Risk
    factors for upper limb injury in tennis players: a systematic review. International journal
    of environmental research and public health, 17(8), 2744.
  3. Pluim, B., Loeffen, F., Clarsen, B., Bahr, R., & Verhagen, E. (2016). A one‐ season
    prospective study of injuries and illness in elite junior tennis. Scandinavian Journal of
    Medicine and Science in Sports, 26(5), 564-571. DOI: 10.1111/sms.12471
  4. Oosterhoff, J. H., Gouttebarge, V., Moen, M., Staal, J. B., Kerkhoffs, G. M., Tol, J. L., and
    Pluim, B. M. (2019). Risk factors for musculoskeletal injuries in elite junior tennis players:
    a systematic review. Journal of Sports Sciences, 37(2), 131-137.
  5. Velasco Petisco, A. (2019). Incidencia y prevención de lesiones en el tenis de
    competición: un estudio epidemiológico, observacional y descriptivo.
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