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De los Millennials a la Generación T: cómo adaptarse a los nuevos hábitos de consumo deportivo sin perder la esencia del tenis por Eduardo Carrillo

Eduardo Carrillo escribe sobre el futuro del tenis a través de las nuevas generaciones

Eduardo Carrillo es gestor de la industria deportiva. Puedes leer más artículos suyos en el siguiente enlace. Hoy escribe sobre el tenis desde la perspectiva de los Millennials hasta la Generación T

“El futuro del tenis no solo está en las manos que empuñan la raqueta, sino en las que deslizan la pantalla.”

Un deporte en crecimiento… pero en transformación

El tenis no deja de crecer. Según el ITF Global Tennis Report 2024, ya somos más de 106 millones de practicantes en el mundo, un 25 % más que hace apenas 6 años. Europa, Asia y Norteamérica concentran la mayoría, y los menores de 35 años han impulsado casi dos tercios de ese crecimiento (Millennials y Generación Z).

En paralelo, el pádel y el pickleball han irrumpido con fuerza, demostrando que los deportes de raqueta y pala viven una segunda juventud.
Pero el verdadero desafío ya no es sumar jugadores, sino conectar con nuevas generaciones que viven y consumen el deporte de manera diferente.

Un nuevo mapa generacional

Cada generación tiene hábitos de consumo y acercamiento al deporte diferentes:


 Baby Boomers buscan estabilidad y pertenencia,
 Generación X equilibra valor y tiempo,
 Millennials (Gen Y) priorizan experiencias con propósito,
 Generación Z exige inmediatez, autenticidad e interacción,
 Generación T (“T de táctil”, la de aquellos que aprendieron a manejar una pantalla antes que a escribir), los más jóvenes, crecerá en un mundo táctil, inmersivo y conectado desde la infancia.
El tenis, como industria, debe aprender a traducir su esencia (pasión, respeto y comunidad) al lenguaje digital y experiencial de las nuevas audiencias.

Baby Boomers y Gen. X: los cimientos de la comunidad


Valores: deber, trabajo, compromiso y fidelidad.
¿Qué buscan? Trato personal, fiabilidad y experiencias premium.
Son generaciones que entienden el club como un segundo hogar. Les mueve la pertenencia, el contacto humano y la calidad de servicio.
El reto: mantener su lealtad sin dejar de innovar.
Oportunidad: ofrecer programas tradicionales con asistencia personalizada, torneos
sociales y servicios de bienestar integrados. Combinar el toque humano con herramientas
digitales sencillas (reserva online y uso del WhatsApp).

Millennials: la generación del propósito

Valores: diversidad, sostenibilidad, autenticidad.

¿Qué buscan? Experiencias memorables y marcas con propósito.
Son nativos digitales, pero también emocionales. Practican deporte para vivir experiencias, no solo por rendimiento. Comparten en redes, opinan y esperan coherencia entre valores y acción.

Oportunidad: ofrecer ligas mixtas, torneos solidarios o eventos sociales que combinen juego, música y gastronomía. Incorporar apps de gestión, contenidos digitales breves y programas de fidelización basados en sostenibilidad o impacto social.

Generación Z: la inmediatez como norma


Valores: autenticidad, conexión, inmediatez.


¿Qué buscan? Participación, experiencias cortas y digitales.

La Gen Z no se sienta a ver un torneo entero: prefiere clips, highlights, y la interacción directa con jugadores o creadores de contenido. Su atención es breve, pero intensa si se sienten parte de la historia.
Oportunidad: integrar gamificación, retos en redes sociales y torneos con streaming interactivo. Colaborar con jóvenes atletas o influencers que aporten frescura y cercanía. Ofrecer formatos más breves (sets a 4 juegos, super tie-breaks).

Generación T: el futuro ya está aquí

Valores: curiosidad, creatividad, inmediatez táctil.
¿Qué buscan? Experiencias interactivas, visuales y educativas.
Nacidos entre 2010 y 2025, son los auténticos nativos táctiles. Aprendieron antes a manejar una pantalla que a escribir. Para ellos, el deporte será una mezcla entre físico, digital y sensorial.

Oportunidad: apostar por la realidad aumentada, simuladores y experiencias inmersivas. Diseñar espacios que combinen juego y aprendizaje, y programas educativos que conecten movimiento, tecnología y valores.

En definitiva, el reto para clubes, federaciones y sus gestores, como principales agentes del ecosistema de los deportes de raqueta y pala, ya no es solo atraer nuevos jugadores, sino ofrecer experiencias que encajen con los tiempos y lenguajes de cada generación.

Hoy los aficionados demandan vivir el deporte a su manera, en su tiempo y con su propio ritmo. Entenderlo y actuar en consecuencia marcará la diferencia entre los clubes que simplemente gestionan actividad y los que construyen comunidad.

Y para lograrlo, desde el punto de vista de la gestión, necesitamos diseñar estrategias que integren a todas las generaciones.

Estrategias para una industria intergeneracional

  1. Redefinir la experiencia de cliente deportivo
    Pasar de ofrecer servicios a crear experiencias memorables. Cada torneo, clase o evento debe contar una historia en la que el socio-usuario sea protagonista.
  2. Integrar tecnología con propósito
    No se trata solo de digitalizar, sino de conectar. Apps de reserva, streaming con chat en directo, sensores de rendimiento o realidad virtual deben mejorar la experiencia, no sustituirla.
  3. Comunicar según cada generación
     Boomers y Gen X: comunicación personal, atención directa, valor y fiabilidad.
     Millennials: storytelling con propósito y contenido visual atractivo.
     Gen Z y T: microvídeos, gamificación, redes sociales y feedback inmediato.
  4. Convergencia de raqueta y pala
    El tenis, el pádel y el pickleball no compiten: se complementan.
    Cada disciplina amplía el ecosistema y puede atraer a públicos distintos. Idea: crear Raquet Fest o ligas combinadas que unan a distintas generaciones y modalidades bajo una misma experiencia que vivir y contar.

¿Pero y si en lugar de centrarnos en lo que nos separa, pensamos en lo que nos une?

Lo que une a todas las generaciones
Más allá de las diferencias, hay algo que las conecta:
 el deseo de bienestar,
 la pasión compartida,
 y la necesidad de sentirse parte de una historia.
“El tenis, y los deportes de raqueta y pala en general, tienen una ventaja competitiva frente a otros: su capacidad de ser intergeneracionales. De unir a nietos y abuelos en una misma pista, literal o digital.”

Gestionar con visión intergeneracional


El crecimiento del tenis y los deportes de pala no depende solo de captar nuevos jugadores, sino de entender cómo cada generación vive el deporte.
La clave no está en elegir entre tradición o innovación, sino en equilibrarlas.
Los clubes deben evolucionar de ser lugares donde se juega a ser centros de experiencias, comunidad y aprendizaje continuo.
Y, sobre todo, deben prepararse para la Generación T: los futuros aficionados que combinarán raqueta, pantalla y emoción en una misma jugada.
“Porque el futuro del tenis no se juega solo en la pista. Se juega también en la forma en que logramos emocionar, conectar y contar historias que inspiren a todas las generaciones.”

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