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Carlos López Montagud: “Tras el Confinamiento, era muy difícil jugar: pocos torneos y muchos tenistas”

López Montagud entrena en la Academia David Ferrer en La Nucia

Por Alejandro Pérez

Carlos López Montagud (Valencia, 2000) se ha quedado, por segundas semifinales consecutivas, a dos puntos de meterse a su primera final profesional individual. A principios de agosto en Jávea (ITF 15k) ante el italiano Passaro (6-2 5-4* 30-30 para acabar 2-6 7-5 6-4) y la semana pasada en Madrid (ITF 25k) ante el alemán Wessels (6-4 3-6 6-5* 30-30 y en el desempate con 6-6 y con 8-8 para acabar cediendo 4-6 6-3 7-6).

De hecho, apenas siete días después, el valenciano ha jugado su primera final profesional en el torneo de 15k dólares de Melilla (retirado perdiendo 6-4 2-0 ante Álex Martí).

P: Nueve semifinales perdidas pero las dos últimas ha estado a dos puntos de ganar. ¿Qué le falta?

Carlos: “En las primeras semifinales era una cuestión más psicológica, las afrontaba quizás con algo de miedo y no estaba tan cerca de ganar el partido. En las dos últimas me han faltado dos puntos. Nada más perder piensas “¡Otra vez!” pero hay que confiar en el trabajo y en que, si has estado a dos puntos, vas a llegar. Creo que también es una cuestión de dinámicas, en cuanto llegue la primera final llegarán más. Si llegas a estar a dos puntos es que el trabajo está hecho y la cuestión es más de experiencia, psicología y mantener más la calma. Pierdes el partido, pero te enseñan a estar más acertado para la próxima e intentar sacarlo”.

P: A principios de septiembre gana, junto al brasileño Oscar José Gutiérrez, su primer título de dobles. ¿Qué le supuso?

Carlos: “Te da confianza. Esa semana jugué muy bien individual, perdiendo con Álvaro López en segunda ronda. Fuimos ganando partidos muy ajustados (dos súper-desempates) y te ayuda a ganar confianza. No es determinante, pero te da confianza y también te ayuda económicamente”.

P: Precisamente en el aspecto económico, de sus 18 torneos en 2021, ha jugado 11 en España.

Carlos: “Siempre que podemos jugar en España, lo hacemos. Todos sabemos que en casa todo es más fácil (en cuanto a la logística). Puedes ir en coche, con libertad y más comodidad. Pero, también, los torneos son más duros y va más gente de mayor nivel. Cuando se va fuera de España es porque pensamos que es mejor opción en el apartado deportivo. Pero en lo económico, siempre es mejor jugar en España. Hace dos semanas hice una gira en Santander y Oviedo. Lo tengo a seis horas desde Valencia, pero con coche te puedes mover. Se agradece que haya siempre torneos en España”.

P: Ahora mismo está dentro del top700. ¿Qué objetivo tiene para acabar la temporada y para 2022?”

Carlos: “En 2021 me había marcado meterme entre los 600 mejores para entrar en las previas de Challenger y, poco a poco, ir jugando más en ese nivel donde hay más calidad, más pistas, bolas nuevas y recogepelotas desde el principio. Siempre se dice que la etapa Futures hay que pasarla lo más rápido posible. Además, en Challenger se reparte más dinero. Si juegas Futures fuera de casa y no llegas a cuartos, pierdes dinero. Y en torneos de 15k dólares debes alcanzar las semifinales para no perder”.

P: Ha jugado dos Challenger, ambos con invitación: Murcia 2019 y Alicante 2020. ¿Qué se llevó de la experiencia?

Carlos: “En Murcia en 2019 me invitaron, pero el torneo me cayó un poco de rebote. Estaba en pretemporada, con mucha carga en las piernas. Me avisaron con cuatro días de margen y yo era muy diferente a ahora. La experiencia fue buena y, aunque quedaba trabajo por hacer, no me vi demasiado lejos (primera ronda ante Roberto Ortega). Ahora soy mucho más maduro y lo afrontaría de otra forma. En 2020 en Alicante (Villena) ya me encontré mejor (segunda ronda de la previa), gané a un tenista que venía de hacer final en otro Challenger (el italiano Bonadio) y pensé que si le había ganado a un tenista que venía de ser finalista es que lo estaba haciendo bien y que no estaba tan lejos”.

P: En el nivel ITF, ¿Cómo se ha notado la etapa post-pandemia?

Carlos: “Cuando salimos de la pandemia había muy pocos torneos y muchos jugadores. Era imposible entrar a los cuadros. Estaba todo muy duro. Tenías que ir a Turquía a jugar previas de 15k. Ahora en septiembre estoy jugando 25k directo al cuadro final. Ahora hay más oferta tanto en ITF como Challenger como ATP. Todos los tenistas vuelven a su nivel y se ha abierto todo de nuevo, aunque aún no está abierto todo del todo. La congelación y la modificación del sistema de clasificación afecta también y no es un reflejo real de tus resultados”.

P: Usted es de Valencia, una de las grandes cunas tenísticas de España. ¿Dónde y cómo es su día a día de entrenamientos?

Carlos: “Soy de Algemesí, un pueblo a 30 minutos en coche al sur de Valencia, y siempre hemos entrenado allí. A principios de año nos movimos a la academia de David Ferrer (en Jávea, junto a Denia en el Cabo de la Nao, a hora y cuarto de Alicante) por razones de tener gente para entrenar y por cambiar de aires. Estoy muy contento y creo que puedo evolucionar mucho. Ahora en julio la escuela de competición se ha movido a La Nucía (a 45 minutos en coche al noreste de Alicante), donde se está apostando por el deporte con nuevas instalaciones y más pistas”.

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