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Biomecánica del servicio en tenis y su influencia en la potencia del tren por José Miguel Cruz Rojas

De la Cruz Rojas reflexiona sobre la biomecánica específia del tenis

José Miguel de la Cruz Rojas es Doctor en Ciencias del Deporte y CEO de JCRSports (colegiado 9955 COLEF CLM)

El tenis es un deporte que se juega con las piernas. ¿Lo teníamos claro? Es ahí donde radica gran parte de la producción de fuerza que se genera en sentido vertical hasta conseguir impactar la bola en la punto más elevado y conseguir un ansiado saque directo o un servicio que nos ponga en una situación ventajosa en el punto.


√ Hoy comenzamos una nueva sección dentro de esta línea de artículos sobre preparación física que nos llevará al mundo de la biomecánica y cómo interactúa con la preparación física específica para tenis con el objetivo de alcanzar la máxima eficiencia en cada golpeo.

Pasemos a analizar los primeras pasos de este apasionante mundo de la biomecánica específica del tenis.

Gran parte de la producción de fuerza se consigue con la flexo-extensión de piernas y la rotación del tronco. Esta producción de fuerza rondaría el 60% del máximo de fuerza que aplicamos en el impacto (Ellenbecker, Roetert y Reid, 2009).

Si partimos del principio físico de la 3ª ley de Newton, Principio de acción y reacción, toda acción genera una reacción de igual intensidad pero en sentido contrario. Esto quiere decir que un si el cuerpo del jugador ejerce una fuerza sobre el suelo, dicha superficie devolverá una fuerza de igual magnitud pero en sentido opuesto al cuerpo del tenista, que se transferirá en
sentido vertical hasta el impacto. Se trata del primer eslabón cinético del golpe.

Según Ellenbecker et al. (2009), la extensión de la rodilla sería uno de los elementos clave y debería estar sobre los 110º-120º como regla habitual. Otros autores como Elliot, Reid y Crespo indican que esta flexión podría ser algo menor.

Si vemos estos datos, la flexión no llegaría a ser similar a una sentadilla profunda.

Por tanto, la angulación adecuada se conseguiría con una semisentadilla movilizada a alta velocidad para alcanzar una manifestación muy elevada de fuerza máxima en el menor tiempo posible sobre los ángulos específicos que demanda la técnica del servicio. Ellenbecker et al. (2009) nos indican que los músculos
gastrocnemio, soleo, cuádriceps y glúteos actúan inicialmente en forma excéntrica (fase de preparación), luego de manera concéntrica (fase de aceleración) y por último, otra vez de manera excéntrica (conclusión/ fase de toma de contacto con el suelo). Por ello un trabajo específico sobre dichas zonas musculares será vital para producir la fuerza necesaria en el servicio.

Mourtzios, Kellis, Salonikidis (2019), en su estudio sobre presiones plantares y las diferencias entre los tres tipos de efectos que generamos en el servicio, pudieron constatar que la identificación de las diferencias entre los tres tipos de servicio puede ser útil para la regulación de la intensidad de entrenamiento, el control de estas variables para evitar las lesiones y la mejora de la técnica. El tipo de servicio y el estilo de la posición inicial tienen un efecto significativo sobre la carga en el pie en tenistas junior. Sus conclusiones nos indican que las fuerzas y las presiones fueron mayores sobre el pie posterior (derecho) para los tres servicios (jugadores diestros).

La pierna posterior proporciona la mayor parte del empuje hacia arriba y hacia adelante, mientras que el pie delantero proporciona una posición estable para permitir el desarrollo del momento angular. Los entrenadores deben explicar a sus tenistas la importancia de la carga del pie trasero en esta fase, para lograr mejores resultados del empuje hacia arriba y hacia adelante, y una mejor transferencia de las fuerzas. Además, la fuerza máxima fue superior en los dedos de los pies, en todos los tipos de servicio. Por tanto, para que puedan generar mayor velocidad de la raqueta, deben trabajar la fase de carga específicamente, en el momento en que la carga máxima esté en los dedos, para lograr transferir toda la fuerza posible, a la parte superior del cuerpo, optimizando
así, la cadena cinética.
Este estudio arroja mucha luz al mundo del entrenamiento específico, la prevención y la rehabilitación de lesiones, al generar un mapa eficiente de fuerzas para que la cadena cinética sea lo más eficiente posible. Ahí es donde entra la gran labor que tiene la preparación física del tenista. Un buen entrenamiento de fuerza que permita al jugador junior aplicar la fuerza en las zonas adecuadas, en los
tiempos correctos (uso de encoder lineales para trabajar sobre la VBT (entrenamiento basado en la velocidad)) y en los vectores oportunos aportará un mayor porcentaje de éxito en cada acción y una mayor satisfacción en cada ejecución técnica.

Rodríguez (2004) indica que la manifestación de fuerza en el servicio depende principalmente de la musculatura del cuádriceps, glúteo y tríceps sural y de los flexores plantares. En esta línea, es muy típico encontrar en evaluaciones musculares con tensiomiografía que muchos tenistas sub-18 poseen una alta
explosividad y un buen tono muscular en el cuádriceps pero grandes problemas en toda la cadena posterior, desde el sóleo hasta el glúteo mayor, corroborando diferentes vías de pérdida de energía en la cadena cinética vertical hasta el impacto con la bola. Tomemos cartas en el asunto para solucionarlo.
Una vez conocidas las aportaciones científicas sobre esta temática, todo queda en tus manos para que prepares tu cuerpo de la mejor manera antes de competir o entrenar y puedas optimizar tu técnica. La prevención de lesiones y la mejora de tu rendimiento están en juego.

Y como siempre digo, esta labor deberá ir siempre supervisada por educadores físico deportivos específicos en tenis que están altamente formados para llevar a cabo la labor de preparación física específica.


Bibliografía:

  1. Elliott, B., Reid, M., & Crespo, M. (Eds.). (2003). Biomecánica del tenis
    avanzado. International Tennis Federation.
  2. Ellenbecker, T. S., Roetert, E. P., & Reid, M. (2009). Biomecánica del saque de
    tenis: consecuencias para el entrenamiento de fuerza. Strength and
    Conditioning Journal, 31(4), 35-40.
  3. Mourtzios, C., Kellis, E., & Salonikidis, K. (2019). Plantar pressures differences
    between the flat, slice and topspin serves. ITF Coaching & Sport Science
    Review, 27(78), 32-34.
  4. Rodríguez, R. H. O. (2004). Tenis: potencia, velocidad y movilidad. Inde.
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