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Ansiedad en el tenis de competición. Artículo de opinión de José Manuel Cebriá

JOSÉ MANUEL CEBRIÁ GARCÍA es licenciado y Doctor en Psicología, Psicólogo Especialista en Psicoterapia de la Federación Europea de Asociación de Psicólogos (EFPA) y se ha formado e investigado en intervención psicológica en tenis. Debuta con este artículo sobre la ansiedad en el tenis de competición como columnista de industriadeltenis.com

 

 

Los estudios de la ansiedad en el terreno deportivo ponen de manifiesto que no sólo existen elementos personales relacionados con la ansiedad en el entorno deportivo de competición, sino que también existen diferentes situaciones que determinan los niveles de ansiedad tales como el tipo de deporte que se practique.

El tenis es un deporte en el que el componente mental tiene una importancia fundamental. Entre los aspectos que hacen que el tenis sea un deporte tan mental destacamos el hecho de que es un deporte que necesita mucha concentración, el jugador pasa mucho tiempo solo y es el único responsable de su juego, y es un deporte en el que el jugador tiene que convivir con los fallos ya que cuando se pone la pelota en juego, uno de los dos jugadores va a terminar cometiendo un fallo en cierto modo. Es un deporte en definitiva en el que la mente del jugador tiene que estar preparada para pasar de la calma a la activación y viceversa, en muy poco intervalo de tiempo y de manera muy continuada. Esas alteraciones tan bruscas en los niveles de activación o de arousal, unida a la necesidad de mantener una buena concentración durante a veces muchas horas, hace que el tenis despunte como uno de los deportes en los que el control mental juega un papel muy importante.

Hemos visto que el tenis es un deporte con unas altas exigencias en lo que al manejo de la ansiedad se refiere; a eso le tenemos que añadir los elementos personales relacionados con la aparición de la ansiedad en el entorno competitivo. Los más destacados según las investigaciones realizadas son: la existencia de ansiedad como rasgo de personalidad del jugador, la autovaloración que el jugador tiene de sí mismo (autoeficacia), las metas de logro, las expectativas previas y la edad-experiencia.

Como vemos, todas las investigaciones en el terreno de la psicología deportiva apuntan a que no podemos hablar de la ansiedad desde una perspectiva unidireccional, sino que debemos considerar la ansiedad como de una manera multidimensional y determinada por múltiples factores. Además de los elementos personales predisponentes, se deben diferenciar tanto los aspectos somáticos como los cognitivos de la ansiedad. Se sabe además que desde el punto de vista psicológico, ambos afectan al rendimiento deportivo de forma diferente.

El componente mental, denominado en algunas investigaciones ansiedad cognitiva en situaciones deportivas comprende según las investigaciones de Burton (1998), expectativas y cogniciones (pensamientos) negativas de éxito sobre uno mismo ante una situación que puede originar cuatro tipos de consecuencias mentales negativas: a) preocupaciones y otros pensamientos negativos; en el caso del tenis, estos pensamiento van en la línea de perder, no ganar, no cerrar el partido, fallar, etc., b) imágenes desastrosas y otros problemas de autoevaluación imaginada; aquí por poner un ejemplo, algunos jugadores cuentan que imaginan el final del partido habiendo perdido, c) problemas de concentración y de mantenimiento del foco de atención y d) problemas de control del cuerpo.

Por otro lado está la ansiedad somática que comprende el componente somático o físico de la ansiedad. Esta se manifiesta en el jugador con respuestas tales como un aumento de la frecuencia cardiaca, aumento de la frecuencia respiratoria, cosquilleos en el estómago, manos sudorosas, sequedad en la boca o tensión muscular entre otras.

Según las investigaciones, un jugador puede responder primariamente con una respuesta de estrés consistente en un incremento de la ansiedad cognitiva y otros pueden responder primariamente con ansiedad somática. En función del tipo de respuesta a la ansiedad que presente el jugador, la intervención psicológica iría en una u otra línea.

Otras investigaciones interesantes se llevaron a cabo por Jones (1991) y ponían de manifiesto lo que denominó “dirección de ansiedad”. Esto significa que el jugador etiqueta los síntomas psicológicos y cognitivos de ansiedad que experimenta como facilitadores u obtaculizantes. Estos síntomas son interpretados en una u otra dirección dependiendo de la percepción de control que tiene el jugador sobre el ambiente y sobre sí mismo; también incluye en este caso la autopercepción del jugador con respecto a su capacidad para afrontar la ansiedad y los patrones motivacionales del jugador. Estos patrones motivacionales pueden ser adaptativos y caracterizados por la búsqueda desafíos y la interpretación del fracaso como
la necesidad de incrementar el esfuerzo, o podemos hablar de patrones motivacionales desadaptativos en el que el jugador evita los desafíos, atribuyendo el fracaso a la falta de habilidad y reduciendo el esfuerzo.

Otros autores enfatizan las metas de logros empleadas por el jugador como factor predisponente de la aparición de ansiedad. En esta línea habría que saber qué criterio utiliza el jugador para definir en qué consiste el éxito. Desde esta perspectiva, el jugador puede basar el éxito en la demostración de tener superior capacidad que los jugadores contra los que compite (orientación al ego), o puede basar el éxito en el dominio de la tarea que se está ejecutando, en este caso conseguir un partido competitivo jugando a un nivel adecuado (orientación a la tarea). Las investigaciones ponen de manifiesto la existencia de relación entre las orientaciones disposicionales del jugador, el clima motivacional, y la ansiedad competitiva y precompetitiva que pueda mostrar el jugador.

Hemos intentado hacer un pequeño repaso de las líneas de investigación más destacadas con respecto al abordaje de la ansiedad en el deporte en general y en el tenis en particular. Hemos visto como son muchos los factores a tener en cuenta a la hora de hablar de ansiedad en el tenis. Hemos enumerado y dado una pequeña explicación de algunos de esos factores (elementos personales, ansiedad cognitiva, ansiedad somática, dirección de la ansiedad, patrones motivacionales y metas de logro), pero se podría escribir largo y tendido sobre cada uno de ellos. Como vemos, tratar de reducir la existencia o el manejo de la ansiedad a una única dimensión es del todo injustificado. En este sentido se pone de manifiesto la necesidad de contar con profesionales de la psicología deportiva para tratar un tema complejo como es la ansiedad en el terreno deportivo, un problema que como hemos vistos puede estar provocado por distintos factores que hay que diagnosticar y tratar cada caso de manera particular en función del diagnóstico inicial.

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2 comentarios

  1. Muy buen artículo. Recomendable 100%.

  2. Comparto el comentario de Jorge Sedeño. Psicólogos de mi confianza así me lo han hecho saber. Gracias a Industria del tenis y a José Manuel Cebriá por estos artículos. Saludos y visca el tenis.

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