
Yasin Harrus. Presidente del Comité Nacional de Pickleball de la RFET
El año 2025 puede marcarse sin exageración como un punto de inflexión para el pickleball en España. Lo que hasta hace poco era percibido como un deporte emergente, hoy avanza con paso firme hacia su consolidación gracias al impulso decidido de la Real Federación Española de Tenis, que ha sabido interpretar el potencial social y deportivo de esta disciplina y dotarla de una estructura sólida, ambiciosa y coherente.
Uno de los grandes aciertos de la Real Federación Española de Tenis ha sido entender que el crecimiento no se sostiene solo en el aumento de licencias o competiciones, sino en la creación de un proyecto deportivo integral. En este sentido, las actividades planificadas a lo largo de 2025 han tenido un denominador común: comenzar con la profesionalización del pickleball español sin perder su carácter inclusivo y accesible.
Especial mención merecen las concentraciones técnicas organizadas para la designación de los jugadores que han representado a España en las competiciones internacionales. Estas convocatorias no solo han permitido seleccionar a los deportistas más preparados, sino que han supuesto un salto cualitativo en la preparación, el seguimiento técnico y la cohesión del grupo nacional. Por primera vez, muchos jugadores han sentido que vestir la camiseta de España en pickleball es una meta real, exigente y meritocrática.
Circuito Nacional Pickle Pro Tour
En paralelo, el Circuito Nacional de la RFET Pickle Pro Tour by Cervezas Victoria, se ha consolidado como el gran escaparate competitivo del calendario nacional con seis (6) pruebas por la geografía española (Málaga, Alcobendas, Móstoles, Barcelona, Mijas y Gran Canarias) y con la participación de más de 300 inscripciones en la mayoría de sus pruebas. Más que un circuito, se ha convertido en un punto de encuentro para jugadores, clubes, técnicos y aficionados, elevando el nivel medio de juego y ofreciendo una narrativa continua a lo largo de la temporada. Con una maquinaria perfectamente engrasada y coordinada por nuestra empresa organizadora del Circuito nacional (B3 Sportainment). Con el impacto de ir más allá de lo deportivo: generando identidad, visibilidad y aspiración.
Y como broche final al año, la Pickle Súper Cup by RFET ha demostrado ser mucho más que la última prueba del calendario. Concebida como un evento de referencia, ha sintetizado todo el trabajo previo: organización, nivel competitivo, proyección mediática y sentido de pertenencia. Un cierre de temporada que refuerza la idea de que el pickleball español ya piensa en grande, donde paralelamente se concentró a un total de 30 jugadores menores de edad para un inicio de seguimiento y control de deportistas con talento futuro.
A nivel institucional e internacional, una hoja de ruta clara y concisa, con la integración en la Global Pickleball Federation (GPF), designando a nuestro compañero Jordi Tamayo, representante de la RFET en la Asamblea de la GPF y así como miembro de la Junta Directiva de la misma con el cargo de delegado de Europa. Con un objetivo final en conseguir llegar a ser deporte olímpico próximamente.
En definitiva, 2025 no es solo un año de crecimiento, sino de credibilidad. La Real Federación Española de Tenis ha asumido el liderazgo con una hoja de ruta clara, y el pickleball español ha respondido con participación, talento y entusiasmo. El reto ahora no es menor: mantener el rumbo, seguir sumando estructuras y convertir este impulso en una realidad sostenible a largo plazo. Pero si algo ha demostrado este año es que el pickleball en España ya no es una promesa, sino una realidad en plena expansión.
No quiero finalizar este artículo de opinión, sin dejar de agradecer personalmente a nuestro presidente Miguel Díaz Román de la Real federación Española de Tenis por su visión, decisión y sobre todo liderazgo en que este proyecto deportivo sea llevado a cabo por el Comité Nacional de Pickleball, el cual, tengo el honor y la responsabilidad de liderar junto a un grupo de personas increíblemente capaces, profesionales, humanos y responsables en la ejecución de nuestros proyectos, como son: Almudena Lázaro, Gabriel Cuadros, Sergio Día, Juan Carlos Trujillo y Álvaro Prieto. Igualmente, a mi compañero y vicepresidente 1º RFET Jordi Tamayo en toda la estrategia institucional a nivel internacional. Sin olvidar igualmente, a todo el equipo de la Junta Directiva de la RFET, órgano al que tengo el honor de representar, por su confianza y apoyo en todo este maravilloso recorrido. Y así como a nuestro seleccionador nacional Esteban Martínez por si excelente labor a cargo de los equipos españoles que representan a España en los eventos internacionales.
